Frankfurt School, December 13, 2006

by Bob Row

FrankfurtI made this drawing some three years ago for Rio Negro daily. First from the left is Felix Weil, the Argentinean father and supporter in 1924 of the Institute for Social Research, aka “The Frankfurt School”. To do this he employed the fortune inherited from his father, a grain trader from Argentina at the early 20th century boom. Last Sunday Pagina 12 daily includes a brief of his journey and some data are propitious to reflexive thinking.
Weil employed Argentina’s agricultural wealth to fund the Marxist independent thinking in Germany but in the 30’s he integers the staff of the economic team in the Argentinean oligarchic government. By the 40’s he analyzes the feeble attempt by this same team to nurture the industry and compares it with Roosevelt’s “New Deal” (Argentine Riddle, 1944). But, when Peron employed populist politics to bring this program into reality, he compares him with Hitler.
An explanation for some of these paradoxes is searched after in a recent book: (“Why Argentina wasn’t Australia?”) by Pablo Gerchunoff and Pablo Fajgelbaum. The comparative economic history shows some key points. Australia’s initial wealth came from mining instead of crops. This favored precocious protectionist, distributionist labor politics. In Argentina this was belatedly possible only by means of populism ( not by chance, the first name of Peronism was “Labor Party”)
After the Second WW, Australia is granted financial stability by USA thanks to its strategic place and growths together with Asian markets. In Argentina crop export can’t subsidize local industry anymore and Dictatorship terminates workers demands by means of force. Last chapter is devoted to the question if a present rising price of raw material brings a new opportunity to this country.
It’s answer is a temperate optimism as most dynamic market of today (China) demands a crop (soy bean) that is not consumed by Argentina’s own population and there are investments in other fields (mining, services) that also exports. It’s still to show up if institutional politics will help these chances or will impede it.

Hice este dibujo hace unos tres años para el diario Río Negro. El primero a la izquierda es Félix Weil, el argentino creador y financista en 1924 del Instituto para la Investigación Social, mejor conocido como “Escuela de Frankfurt”. Para ello utilizó la fortuna heredada de su padre, comerciante en granos de la Argentina durante el boom de principios del s.XX. Este domingo el diario Página 12
resume su trayectoria y algunos datos invitan a la reflexión.
Weil usa la riqueza agrícola de la Argentina para financiar el pensamiento marxista independiente en Alemania, pero en los ’30 se integra al equipo económico del gobierno oligárquico de la Argentina. En los ’40 analiza el débil intento de ese mismo equipo por estimular la industria comparándolo con el “New Deal” de Roosevelt (“El enigma argentino”, 1944) Pero cuando Perón apela a la fuerza política populista para realizar ese programa, lo compara con Hitler.
Algunas de estas paradojas buscan explicación en un libro reciente: “¿Por qué la Argentina no fue Australia?”, de Pablo Gerchunoff y Pablo Fajgelbaum. La historia económica comparada muestra algunos momentos claves. La riqueza inicial de Australia fue minera, no agrícola. Esto favoreció una temprana política laborista proteccionista y distributiva de ingresos, que en la Argentina sólo pudo hacerse tardíamente por medio del populismo (el primer nombre del peronismo fue “Partido Laborista”)
Tras la Segunda Guerra Mundial, Australia recibe una garantía financiera de EE.UU. por su ubicación estratégica y crece junto al mercado asiático. En la Argentina, las exportaciones agrícolas ya no pueden subsidiar a la industria y la dictadura liquida por la fuerza las demandas obreras. El último capítulo se pregunta si los altos precios actuales de las materias primas brindan una nueva oportunidad para el país. Es moderadamente optimista ya que el mercado más dinámico (China) demanda un producto (soja, en lugar de cereales) no consumido por la propia población y hay inversión en otros rubros (minería, servicios) también exportables. Queda por ver si las instituciones políticas ayudarán o entorpecerán estas posibilidades.

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