Marcos Aguinis, June 3, 2007

by Bob Row

Aguinis

Marcos Aguinis is a psychiatrist who became a successful novelist in the sixties. Despite being jewish, two of his early books aroused the issue of the catholic Third World priests and the Palestine refugees drama for the general public. He was regarded as a progressive intellectual by then. As time passed by Aguinis turned to write essays of a conservative lean where he usually pontiffs about social and political issues with a psychological toolkit. This is the case with this interview where he make easy generalizations about the Argentines as a people with a liking for dictatorial, paternalistic leaders and verge on ridiculous linking Kirchner’s government with “tyranny”.
With all its faults given (and certainly there are) the main “virtue” of this government is to fill the void left behind for both leftists and rightist with all its fail to take grip with reality. Those who’d like to see a oppositionist alternative would better recognize what have been improved and stabilized as from the deep crisis of 2002 (”Let them all go out!”) and to present a comprehensive program to ameliorate what the present really lacks. And this is not “more democracy” or a change of the Peronist “style” but to amend the nineties destruction of the industrial weft and the public services with all the brutal social inequity caused.

Marcos Aguinis es un psiquiatra que en los ‘60 se volvió un exitoso novelista. Pese a ser judío, dos de sus primeras novelas revelaron el problema de los Sacerdotes para el Tercer Mundo y de los refugiados palestinos ante el público general. Por entonces era considerado un intelectual progresista. A medida que pasó el tiempo, Aguinis pasó a escribir ensayos de tendencia conservadora en los que suele pontificar sobre problemas sociales y políticos con un instrumental psicologista. Este es el caso con esta entrevista donde hace generalizaciones fáciles sobre los argentinos como un pueblo al que le gustan los líderes dictatoriales y paternalistas e incurre en el ridículo relacionando al gobierno de Kirchner con la “tiranía”.
Aun con todas sus faltas (y ciertamente las hay) la principal “virtud” de este gobierno es llenar el vacío dejado tanto por izquierdistas como por derechistas con su falla para confrontar con la realidad. Aquellos que quisieran ver una alternativa de oposición harían bien en reconocer lo que se ha mejorado y estabilizado desde la profunda crisis de 2002 (”¡Que se vayan todos!”) y presentar un programa completo para mejorar aquello de lo que el actual realmente carece. Y esto no es “más democracia” o un cambio en el “estilo” peronista, sino reparar lo que en los ‘90 se destruyó de la trama industrial y los servicios públicos, con toda la brutal inequidad social que eso causó.

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